06 agosto 2009

Tuve un Gol muy maltrecho el pobre

Tuve un Gol muy maltrecho el pobre. Casi nuevo, modelo 2001, habían hecho estragos en su carrocería varios infortunios: la embestida de una camioneta, el granizo del 2007, una salida de ruta en una noche de tormenta, la caída de bloques de ladrillo y cemento desde 6 metros de altura cuando se voló el techo de mi casa…

Cada vez que lo estacionaba en la calle, encontraba luego, prendidos al parabrisas, volantes que rezaban: “Compro autos chocados, en cualquier condición en que se encuentren”.

Con gran esfuerzo logré cambiarlo por un Lancer 1966. Estaba barato, y aunque viejo, muy bien conservado. Vehículo importado además. Ahora me dejan volantes sobre el parabrisas pretendiendo invitarme a prostíbulos abiertos las 24 horas.

¡Qué sociedad! ¿No?